jueves, 16 de abril de 2009

Desnuda..


Desnuda eres tan simple como una de tus manos, Lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente, Tienes líneas de luna, caminos de manzana, Desnuda eres delgada como el trigo desnudo.
Desnuda eres azul como la noche en Cuba, Tienes enredaderas y estrellas en el pelo, Desnuda eres enorme y amarilla Como el verano en una iglesia de oro.
Desnuda eres pequeña como una de tus uñas,Curva, sutil, rosada hasta que nace el día Y te metes en el subterráneo del mundoComo en un largo túnel de trajes y trabajos:Tu claridad se apaga, se viste, se deshoja Y otra vez vuelve a ser una mano desnuda.
Neruda

martes, 7 de abril de 2009

...al sonreír puedo ser feliz...

Ayer me pregunté que tanto he vivido...como es que olvide lo importante que es vivir.Y hoy me di cuenta de que no he vivido lo suficiente...Que no ha bastado todo lo que he vivido...para darme cuenta de todo lo que he sufrido.

Que me he olvidado de todo aquello que en este momento es mi prioridad...Que aun no he sabido vivir...que no se vivir.Que me he ocupado tanto por cosas sin importancia, como cuando me preocupe por nada, como cuando no supe valorar muchos momentos importantes en mi vida y que talvez no he sabido atraparlos en mi memoria.
Que recuerdo mas la ultima vez que lloré; que cuando reí
Y ahora solo se que en algún momento deje que mi vida se esfumara...que estoy dejando poco a poco se vaya extinguiendo y sin yo saberlo.
Me he vuelto tan segura acaso ?

Ahora se en donde estoy o que debo hacer, tengo tantas cosas y son tan importantes vivo y lo siento.Me he dado cuenta que me he perdido de sentir; por no sufrir que me he perdido de reír; por no llorar, sin darme cuenta de que al sonreír puedo ser feliz.

No me he sabido valorar lo suficiente, como para darme cuenta de que puedo hacer mucho por los demás empezando por mi y tener la plena satisfacción de que soy un ser útil, que puedo si me lo propongo y si así lo quiero puedo hacer maravillas por mi.Tuve la oportunidad de agradecer a todos aquellos con los que he compartido momentos y no lo he hecho.

domingo, 5 de abril de 2009

La atmósfera de ensueño y leyenda que siempre despertaron las Mil y una noches, y que revive en cada acorde de esta milenaria danza.


La danza oriental es una de las danzas más antiguas del mundo. Combina elementos de diferentes países de Medio Oriente y Norte de Africa y probablemente su origen se encuentre en el Antiguo Egipto.


En algunos pueblos de la antigüedad se pensaba que la fertilidad humana estaba directamente relacionada con la tierra y con las mujeres, que eran las que creaban nuevas vidas y a ellas se les atribuían poderes mágicos. Por ejemplo: en la Anatolya Central y Mediterránea (Turquía) hace miles de años, las mujeres tenían danzas rituales en honor a estos poderes mágicos (danzas relacionadas con la fertilidad) y los hombres estaban excluidos de esos ritos. En los santuarios preparaban a las vírgenes para la maternidad, con el fin que fueran más fértiles.

Se supone tambièn que esta danza servìa para adorar la parte femenina de los dioses, la relacionada con la belleza, la intuiciòn, la fecundidad y la concepciòn.
(En numerosas excavaciones fueron halladas momias con restos de tatuajes en el vientre y entre éstos hay algunos que representan formas de peces que simbolizan la procreación o lunas crecientes como símbolo de la fertilidad)

En la antigua Grecia y en Roma se realizaban diferentes danzas basadas en la rotación de las caderas y el vientre. Algunas de ellas se realizaban en honor a las diosas. Muchas de estas divinidades provenían del este, en particular de Siria y Turquía. En Chipre, lugar de nacimiento de Afrodita, la diosa griega del amor y la fertilidad, las mujeres realizaban danzas rituales acompañadas de cantos y percusión mediante los cuales se ponían en trance. Estos ritos u otros similares tuvieron lugar en Mesopotamia, Fenicia, Egipto, Arabia e India.

Desde sus orígenes y hasta la actualidad, en este baile se juega con la energía vital que procede de las caderas, de los órganos reproductores de la mujer, de su vientre. Por ello, el vientre de la mujer es sagrado y sus movimientos se consideran divinos. Se dice que en las caderas de la mujer “se mecen las estrellas” porque la mujer es un microcosmos que representa a todo el universo.